#HistoriasFantasticasyDondeContarlas Cuentos de taberna Abelardo subía por las escaleras saliendo de las mazmorras de la ciudad, o mejor dicho catacumbas, quien llegaba a descender en ellas en calidad de detenido por lo general nunca salía con vida, ya arriba se quita la capucha que escondía su rostro como interrogador del príncipe, se lava la cara en un barril y sale a la calle, necesitaba un trago o dos, por suerte había cerca una taberna, los dos se convirtieron en cuatro, luego en ocho, para cuando los presentes empezaron a hablar de la lamentable muerte de los dos jóvenes hijos de las familias mas importantes de la ciudad, ya Abelardo estaba hasta atrás de vino!!!. Unos afirmaban que fue el padre del joven el culpable de las muertes, otros abogaban por que era el padre, pero de la chica sin duda el responsable, otros hablaban de personajes misteriosos y brujas involucradas con brebajes y encantamientos. Abelardo no debió soltar prenda, pero que carajos estaba rascado para ese momento y grito a vive voz - los verdaderos culpables son un boticario y un fraile!!!-. Todos se voltearon a ver al grandulón que por lo general entraba a la taberna se tomaba dos o tres tragos y se marchaba en silencio, - Cuente hombre lo que sabe!!!-, le inquirió el tabernero mientras le colocaba otro trago. - Al fraile me lo trajeron anoche, solo rezaba y lloriqueaba, que no sabia nada decía!!!, nunca saben nada, pero siempre terminan soltando la lengua, el fue el causante, el que urdió el plan, para que la chica fingiera su muerte con un brebaje, me costo, pero luego de molerlo a golpes termino contadolo todo, hasta el nombre del boticario que preparo el brebaje, una formula que se la piden algunos hombre libidinosos y curas también, se lo pones a alguien en la bebida y se queda dormido como muerta, allí sacian sus mas bajos instintos essos pecadores!!!. El boticario lo trajeron temprano en la manaña, tampoco quiso hablar al principio, pensando que era requerido por la violación de alguna incauta gracias a su brebaje siniestro, pero termino hablando como el fraile y como todos, luego de que le rompí tres dedos de su mano derecha canto hasta el ave María!!!, resulta que se le paso la mano, creía que el Fraile iba por unas pollitas esa noche y la preparo mas fuerte de lo debido, dandole mas tiempo para divertirse al Fraile, lamentablemente la pócima no era para una de sus polluelas, no al menos una del Fraile. Si la chica hubiera despertado a tiempo no hubiera pasado nada, hoy ese par andarían vivos y felices -. Termino Abelardo su relato tomándose justo la última gota de su trago. Fin La imagen al hice en Paint.
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