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@BigBDP

Hristo el Bulgaro [8a] El reencuentro de Hristo, el hombre oso con la vida campirana fue todo un suceso para el guerrero, aunque sabía de la mala Fe de Lord Stefan, que no lo mencionara no quería decir que no estuviera al tanto de ella, los celos y la mala actitud del hijo de su amo señor, al que respeto y ayudo en batalla tantas veces, ahora trabajaba para el, tomo por bueno este cambio de vida, ¿quizás era hora de buscar una esposa y tener unos hijos?, la tierra era buena, la casa grande y calurosa, un hermoso viñedo, 100 ovejas que con cuidados y esmero pronto serian el doble, no pudo evitar recordar cuando tomaba un cayado para salir a pastorear con sus sirvientes sus nuevas ovejas, su época de niño en aquella ladera con su bella madre Nevena, también recordó a Doncho a su esposa Yana, y a sus de corazón hermanas Mila y Milena, serian muy felices compartiendo las bondades de esta tierra buena, pero ya no estaba su madre, tampoco Doncho y su familia, de cierto Modo Lord Stefan y el viejo Borka y sus soldados se habían convertido en su única familia, y en los últimos años la vikinga Freya y la pequeña Sif, y ahora el idiota de Lord Stefan por celos se los habia quitado a todos. Así que cuando tenía tan solo un mes de haberse mudado a su nueva casa y tierras, un buen día Hristo le dijo a los hombres que se trajo con el del castillo, que cuidaran, la casa, el viñedo, los sembradíos y a sus ovejas, monto en su caballo y partió de regreso al castillo. El viaje que toma menos de 1 día a galope tendido, día y medio si vas a ritmo, a Hristo le tomo 4, porque aprovecho de parar en cada taberna que encontro en el camino, para beber gratis y enamorar a alguna mujer recordando sus locuras de muchacho, retando a los lugareños a proezas de fuerza o habilidad con el hacha, le encantaba hacer eso y ahora que no tenía el peso de un uniforme militar y de andar en campaña, lo podía hacer todo el tiempo que quisiera, otra de las ventajas de su nueva posición de hacendado, cuando llego al castillo todos lo saludaron con cariño, encontro en el patio a Freya entrenando con los nuevos reclutas siguiendo las indicaciones del viejo Borka que jugaba con su ahijada, cuando llego a oídos de Lord Stefan que el hombre oso estaba en el castillo, le pregunto a Nikolay -¿que quien Carajos lo habia llamado?-, pues nadie, no habían medido que en su plan de sacar al gigante del castillo con honores, no le podían impedir volver cuando le plazca a visitar a sus amigos!!!, Hristo se paso una semana, jugando con la pequeña Sif, los soldados, el viejo Borka, a la pobre Freya enseguida Lord Stefan casi que la encerró en sus habitaciones, y solo pudo hablar con ella durante las cenas en el castillo y poco mas, a Hristo no se le escapaba que Stefan estaba muerto de celos por el y su mujer, aunque sin ningún fundamento. De vuelta a sus tierras, Hristo se hacia cargo de su hacienda, pero como siempre fue toda su vida, siendo generoso y justo con sus empleados, y compartiendo las ganancias de sus tierras con sus soldados que ahora eran mas bien sus empleados, para no perder el paso y mantenerse en forma organizaban pequeñas justas en su casa luego de terminar el trabajo, combates cuerpo a cuerpo y con armas de madera, que aunque para el todo este tipo de actividades eran diversión, no perdía oportunidad de escaparse hasta el pueblo mas cercano a sus tierras, a veces acompañado por uno o dos de sus hombres y otras solos para beber gratis en la taberna luego de apostar a lo que quisieran los lugareños retarlo y revolcarse con alguna aldeana o dos sobre la paja del granero, así paso medio año pero los tiempos de paz no duran mucho, no en aquel agitado país, los tambores de guerra volvieron a retumbar, Lord Stefan lo envio a buscar con una 20 de hombres, con la orden especifica que los alcanzara de camino al norte, para evitar que Hristo volviera al castillo, cosa que hacia normalmente cada mes o dos, las escaramuzas se sucedieron por varias semanas, pero una vez mas el hacha de doble hoja y el liderazgo, valor e inteligencia de Hristo el hombre oso en el campo de batalla marco la diferencia, la victoria esta vez fue aplastante, pocas bajas del lado de Lord Stefan, no le quedo otra que aceptar que el gigante los acompañase hasta el castillo para unas merecidas celebraciones, a petición de Nikolay, -sería muy mal visto por la tropa que enviáramos a Hristo a su hacienda luego de tal victoria!!!-, cuando llegaron al castillo se multiplicaron las buenas noticias, Freya esperaba un segundo hijo de su marido, así que la celebración por la victoria fue doble, luego de tres días de juerga ininterrumpida, al cuarto día Hristo monto en su caballo y regreso a su hacienda, feliz contento y con otro saco de oro, mas que merecido premio por sus hazañas. Hristo al llegar a sus tierras luego de 4 días de visitar todas las tabernas que se encontro en el camino, no solo compartió parte de su oro con sus ex soldados, si no con los sirvientes que trabajaban para el, luego de los tres días de celebraciones en el castillo mas los 4 días de hidromiel, vino y mujeres en el camino de regreso, Hristo se lo tomo en serio por un par de semanas, volvió a recordar sus años de leñador en el bosque con Doncho, cuando tuvo que tomar una pequeña hacha para talar unos arboles, sus ovejas habían aumentado de numero, la cosecha habia sido enorme, necesitaban la madera para agrandar los corrales y el granero, pero luego de tres semanas de arduo trabajo, cuando el nuevo granero estuvo listo, y las nuevas cercas y corrales para contener a sus ovejas estuvieron en pie tocaba celebrar, le dio el día libre a todos sus ex soldados y se fue con ellos hasta la taberna del pueblo para beber y disfrutar de alguna bonita mujer, como siempre Hristo disfrutaba de no pagar un céntimo por bebida o el cariño de una fémina, esa noche unos leñadores venidos de otras tierras se empeñaron en retar a aquel gigante, la primera prueba seria habilidad y rapidez, afuera de la taberna escogieron un par de robles no muy grandes, habia que talarlos y volverlos leña, Hristo acepto el reto solo si competía contra dos de sus retadores, estos aceptaron gustosos, los hombres eran fuertes y rápidos sus hachas silbaron en la noche, pero el Gigante fue mas rápido y habil, nadie se cansaba o aburría de ver a aquel hombre demostrar no solo su fuerza si no rapidez y habilidades, pero esa noche ademas de los lugareños y los leñadores foráneos, alguien mas sentado en un mesa aprovechaba la ocasión para deleitarse con la fuerza de aquel hombre oso. Continuara... La imagen se la robe a una tal AI

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