Mirela como la ven tan tranquila, hubo que amarrarla ahora le a dado por romper o moldear los juguetes del bebé, y corre después, nos dimos cuenta que el bebé lloraba y le decía la potolla , y le metía la mano en la boca, le alaba la lengua, y decía suelta y era que tenía su pistola de plástico toda mordida, nos dio gracia porque hasta la boca le estiró y ella como si nada, pero aún asi le da cariño lamiendo sus manitas.
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