Cuando se toma la decisión de tener hijos, estás adquiriendo una serie de responsabilidades que hasta en la manera de caminar tienes que cuidarte porque vas a ser su primer modelo a seguir. En mi caso, no me gustaba cocinar pero a medida que mi primera hija crecía tuve que adoptar el hecho que debía comenzar a preparar galletitas, tortas algún dulce que a ella le gustara, y hasta la ponía de compañía para que me ayudara a lavar hasta las verduras que iba a usar en la ensalada para luego incentivarla a comerla. Hoy en día mi hija me sorprende porque ya toma la iniciativa de querer hacer ella misma las cosas, por supuesto con mi supervisión y ayuda para encender la cocina, y me sorprende con lo que hace y lo rico que le queda, y ahí como madre orgullosa me digo " valió la pena" y así de esta manera sigue la continuidad, ella con sus hijos y espero que así sea de generación en generación. Estos pancitos de la imagen fueron hechos por ella y créanme que les quedó divinos! Si tenemos hijos tenemos que buscar el tiempo y el momento para enseñarle así no nos guste algo, pero que en realidad los motive y permita compartir y elevar ese lazo entre padres e hijos. Les debo la receta porque ni post se extendió bastante 😄 quedará pendiente para otro post. Lo que se hace con cariño y amor queda todo más bueno y mejor, a compartir más con nuestros hijos ! 😉 Bye Bye!
3 comments
Beli que linda lección me has dejado hoy, ellos copian conductas y actitudes y por supuesto debemos nosotros darles las mejores para que sean ellos quienes luego nos cocinen cuando estemos cansadas 🤣
Muy bueno Mirelbis, como siempre con tus ocurrencias jaja, feliz día!
Si amiga así es somos modelos, siempre y así no nos guste hay que hacerlo, y así lo comprobantes y ahora lo compartes con cariño, ser padres es una responsabilidad muy grande y nunca tenemos la opción de renunciar.. aja me dejaste con papel y lápiz en la mano, pensé que luego venía esa receta jejeje saludos amiga.