El ruido más tormentoso y la bulla más grande es la que no se escucha ¿No les parece? Miércoles de ceniza un día como cualquier otro, sin novedades y tranquilo. Mi esposo salió a su trabajo y mis hijos se fueron de vacaciones, me tocó quedarme sola en casa, algo que no es raro, pero justamente hoy empecé a sentir ese silencio perturbador al que no estoy acostumbrada, es tan gritón que provocó salir corriendo. Los pensamientos se atropellan y ni eso puedes hacer pensar.. Que hago entonces? Escucho música, y me ocupo en lo que sea para que esté silencio no me arrope más, porque esa sensación no me gusta. Así que hice está rica torta para esperar a mi esposo para la merienda y nada compartir un rato con ustedes. Por eso agradezco gracias por existir. Aquí les comparto un collage de mi familia y la torta de zanahoria que merendare. No permito que este silencio invada mi vida. Así que me pongo a bailar con música bien alto y si vienen los vecinos los invito a la fiesta.. un abrazo virtual mis queridos lectores.con cariño su amiga beatrizca.
2 comments
Qué rica torta de zanahoria, y además nutritiva. El silencio se vuelve profundo en muchas ocasiones y abre la puerta a sensaciones de soledad. Lo he vivido, cuando estoy sola en casa siento una paz tan grande que extraño hasta las peleítas de mis niños jejeje. Feliz tarde amiga.
Es ese el sentimiento, lo bueno es que es pasajero, jejeej gracias a Dios pasamos la página.