Hambre y solución Estoy cansado y llego a casa mi estómago ruge y duele, sin embargo no hay nada en la nevera, un día duro sin necesidad de trabajo, sin clientes sin dinero. Tomo un vaso de agua y trato de olvidar el hambre, me acuesto y trato de dormir, mi estómago duele y simplemente no puedo dejar de pensar en comer. Allí está mi perro, mi fiel amigo, mi fiel compañero, se levanta corriendo y caza una rata, allí estaba persiguiendola, era una rata grande y gorda, a la cual simplemente est uj ve a punto de desechar. Pero al ver en la mesa unos tomates, cebolla y ajo se me ocurrió una idea, desollar la rata y la pique en pequeños trozos, los tomates fueron picados y sofritos, la cebolla caramelizada y el ajo para dar mayor sabor al tomate. La rata picada fue agregada y salteada con todos los ingredientes, un poco de sal y pimienta apoyaron el plato y un trozo de pan duro de la alacena. Quizás sea una historia un poco cruda y sin censura pero quien puede luchar contra el hambre, mi flaco perro y yo nos dimos un festín y desde allí nunca falta una rata en mi hogar, o mejor dicho nunca más las desperdicie a la final es proteína la salvadora de mi vida. Muchas gracias por leer mi historia y recuerda no solo en Asia se come rata hoy en día.
3 comments
Me gustó mucho ti historia porque fue original. Realmente pense que te ibas a acostar con hambre. Buen provecho, por cierto he escuchado de personas que han comido gatos. Ya tienes otra opción para la cena
Claro vale, siempre hago historias antes de dormir, ahorita tenía hambre pero me comí un pan con queso y un vaso de jugo. Las ratas para otro día porque no quiero cazar jajaja. En la historia iba a matar al.perro pero no lo quise lastimar. Jajaja
Jaja ese se va en la siguiente. Saludos amigo