Cuando los esclavos se levantaron y la falsa libertad. En cierta época de esclavitud muchos sufrían inmensos maltratos, sufrimiento físico y psicológico el cual en algunos casos extremos podía llegar hasta la propia muerte. Pero esa muerte no era simplemente física sino psicológica, donde cada, Momento vivido era un dolor tan intenso que se mantenían como zombies las personas, temiendo maltrato por parte de sus mal llamados amos. Cierto día un valiente esclavo llamado libertario cansado del dolor y el sufrimiento salió adelante, poco a poco abriendo los ojos de sus compañeros de dolor y siendo garante de una libertad efímera. Digo efímera porque su libertad fue por medio de la sangre y el dolor, pero después de ello ¿quién los reconocía?, solo sus historias fueron contadas y explotó como pólvora, eran libres según ellos, pero quien puede decir que la libertad en realidad existe. La libertad se ve solapada por muchos factores: Se puede llamar libre a alguien que es presa de un factor físico o psicológico que no permita su correcto desenvolvimiento, podemos sentirnos libres, pero siempre somos presa de algún factor capaz de frenar nuestro ser, ejemplo palpable: La tecnología: estamos inmersos en ella sin ella no somos nada, pero según el nosotros somos libres. El amor: es aquello que nos regala bellas historias y momentos de vida, pero en realidad, estamos atado a el. En realidad nuestro ser es capaz de imaginar libertad, pero estamos atados siempre a algo, nisiquiera un niño en el vientre es libre, puede ser un Ángel inocente, ¿pero la libertad existe para el? Analicemos nuestra vida, somos felices pero no libres, disfrutemos nuestra vida y luchemos duramente, compartamos alegrias pero no digamos que somos totalmente libres porque siempre existe una pequeña pieza del rompecabezas que nos hace una atadura psicológica o física ante un ser objeto, situación o entidad que nos limita algunas veces. Seamos garantes de felicidad pero nunca olvidemos que la historia nos mantiene siempre atados a una situación de falsa libertad y ahora te pregunto ¿eres libre? O ¿simplemente feliz?
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