Estoy haciéndome un experto en dos cosas nuevas: 1- Llevar al niño a las clase de música los domingos. 2- Hacer las preguntas de las clases de música que le generen medirse justo, humildad y avidez de estudio. De las dos tareas la más sencilla como pueden imaginar es la segunda, porque conlleva aprender mas cosas, usar el tono y la insistencia precisa, para no generar ni frustración, ni un exceso de presión que lo haga abandonar por sentirse aplastado y sin fuerzas. Conlleva el hacer las preguntas de las preguntas, y que de a poco pero no para el siglo que viene se las haga solo, el mismo, y venga corriendo a mí, o mejor aún, al profesor, con la alegría del descubrimiento o la preocupación de una nueva duda. Es sencillo realmente y se hace liviano, con alegría y sin dejar de observar hasta el mas mínimo gesto del dedo meñique del niño. ¡Ahora, la primera tarea, si que es complicada! Llevarlo a las clases de música. Mucho depende de externos y vivimos en un rio nada manso. Es lanzarse al rio. Por ahora me estoy agarrando a un tronquito flotante que es una motocicleta que lleva bastante rato suplicando mantenimiento general. Desde una orilla me mira el transporte público y aunque muchos gritan, no logro verlo yo. Es como un monstruo que de tanto esperarlo genera sentimientos suicidas y la esperanza de que te engulla y acabar con la agonía de la espera y empezar la de su estómago. Después estan las provisiones para el viaje, la espera que termine, y el retorno. Y las del Lunes! Y quizá algo del Martes. Provisiones!Tareas de resolver meriendas y almuerzos para la escuela están imbricadas con la cosa número uno, sobre todo aprovisionarse de las cosas que no se pueden acumular mucho, galletas, panes y sin etcéteras. ¿Y el dinero me va a alcanzar? Recorta los etcéteras! ¿Y la gasolina? Me alcanzará para ir y virar? Evita acelerones! ¿Estará la mujer policía en el mismo lugar, acechando y resuelta? Alerta con las señales! ¿Y que hago yo perdiendo el tiempo escribiendo esto? Les dejo una foto de un parquecito de la zona, con un árbol de ceiba, sagrado para la religión yoruba, al lado de un puestecito que no tiene ni galletas ni panes ni madre que la parió! Lo ven? Yo tampoco! Sigo buscando. Saludos
2 comments
Amiga hay que tener mucha disciplina y sobre todo orden y la autoridad que no debe de faltar. con mucho amor y cariño.
Nah el niño es bueno y obediente. El transporte es malo y malcriado. Saludos