SEGUNDAS OPORTUNIDADES? Todos, o casi todos, merecemos una segunda oportunidad. El amor impulsa al enamorado a lo que la razón le niega a quien piensa sobre las heridas del corazón. Hay tales heridas que quien las infligió no merece una segunda oportunidad. El asunto es reconocer la magnitud del daño. La segunda oportunidad tiene que ser como las ofertas de remate, es decir, enmarcadas en un tiempo definido y con características precisas. Cuando termina la promoción, termina todo. Si das muchas oportunidades y estas no son aprovechadas, o se hacen los duros y se hacen rogar, estás perdiendo la oportunidad de amarte a ti mismo y que otras personas se te acerquen, simplemente no todos se la merecen.
No comments yet