Sometí a mi cuerpo a mucho dolor en un mismo día. El día de ayer me levanté muy temprano y fui al Seguro Social en compañía de una amiga a colocarnos la segunda dosis de la vacuna contra el Covid-19, no duramos tanto como la primera vez y en menos de treinta minutos pudimos irnos a hacer otras cosas que teníamos planeadas, entre ellas fue mi objetivo principal de esa salida, ir a un centro comercial y hacerme unas perforaciones en las orejas. La verdad no sabía con seguridad en donde quedaba el sitio y tardamos un poco en llegar, pero lo importante es que pudimos ubicarlo, las chicas que me atendieron fueron rápidas en el proceso, una me cobró y me marcó el lugar en donde pondrían los zarcillos, mientras la otra preparaba los instrumentos para la perforación, una vez estuvo listo fue en cuestión de segundos abrirme los huecos, lo que llamó mi atención fue que ahora los abren con una máquina en forma de una pistolita, le ponen los zarcillos en ella, lo ubican en la oreja y disparan, en mi imaginación lo hacían a la antigua, con una aguja, pero siento que de esta forma es más rápido y creo que es posible que sea menos el dolor. Al momento no me dolía pero como a la media hora empecé a sentir la presión en las orejas y las tenía coloradas, pero a medida que fue pasando el día fue reduciendo el dolor y hasta pude dormir cómodamente. Estoy muy contenta de por fin haber hecho este cambio ya que desde hacer tiempo tenía muchas ganas de hacérmelo y aproveche que encuentre un sitio y tenía el dinero.
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